Los Yoga Sutras de Patanjali es la primera obra escrita sobre el Yoga que se conserva íntegramente, es además la primera compilación sobre esta técnica milenaria, en ella se describen los 8 pasos que componen el Yoga, y uno de estos pasos es el Pranayama.

Pranayama en sanscrito significa, Prana o energía vital y ayama que se traduce como control o disciplina. Definiríamos Pranayama como el control de la energía vital, este control se realiza a través de diferentes técnicas respiratorias.

Por tanto, no se concibe el Yoga sin la respiración, lo dejaríamos desprovisto de una parte esencial y se reduciría a una mera ejecución de asanas o posturas, más cercano al fitness que a lo que significa verdaderamente el Yoga.

La respiración es el vehículo a través del cual la postura se compone y la concentración nace, las Asanas ayudan a crear espacios para que la respiración y el Prana fluyan, además consiguen que se abra nuestra caja torácica y podamos utilizar todo nuestro potencial respiratorio.

Cuando, a través de la práctica sientes que la respiración y las posturas están en armonía, te adentras a una comprensión más profunda del Yoga.

La respiración es el acto más puro y esencial de nuestra vida, es lo primero que hacemos al nacer y lo último que realizamos cuando emprendemos nuestro viaje y abandonamos este mundo. Si conseguimos que la respiración sea nuestra aliada en el camino, nos dará bienestar y salud.

Pero, ¿Qué es hacer de la respiración nuestra aliada?

Son pequeñas cosas que se convertirán en grandes beneficios, lo primero es ampliar nuestra conciencia respiratoria, tanto del espacio físico que la compone como de la función y funcionamiento de la misma.

Por otro lado, es el trabajo corporal que permite crear espacios físicos y hacer que la capacidad y movilidad torácica sean lo más amplias posibles.

En cuanto a la conciencia respiratoria podríamos decir que tenemos tres espacios o tres tipos de respiración distintas, la abdominal, la torácica y la clavicular.

Tipos de respiración

La respiración ABDOMINAL o DIAFRÁGMATICA es la que tiene mayor capacidad, el diafragma desciende al llenarse los pulmones de aire en su parte inferior para inspirar, haciendo que los órganos y vísceras abdominales bajen y el abdomen se abombe hacia fuera.

La respiración TORÁCICA, COSTAL o INTERCOSTAL es aquella en la que la caja torácica se expande y se separan las costillas, los pulmones se llenan en su zona media, es una respiración con menor capacidad que la anterior.

Y la respiración CLAVICULAR es aquella en la que se llena la parte superior de los pulmones y se separan las clavículas, es la que menos oxígeno recibe.

La respiración YÓGUICA es la combinación de las tres, abdominal, torácica y clavicular, es el tipo de respiración que queremos obtener de forma automática con de la práctica de Pranayama.

Fases de la respiración en Yoga

Son también importantes las fases o etapas de la respiración en Yoga.

Se clasifican en cuatro:

Puraka (inhalación)

Antar Kumbhaka (pausa con pulmón lleno)

Rechaka (expulsión del aire)

Bahir Kumbhaka (pausa con pulmón vacío),

Las retenciones son de vital importancia en la práctica de Pranayama.

Hay diferentes tipos de Pranayamas o técnicas respiratorias, dependiendo de aquellos que necesitemos y pretendamos trabajar, pueden ser ejercicios de limpieza, estimulación, equilibrantes o calmantes y meditativos.

Si quieres sentir esa unión de Yoga y Respiración ven y prueba una de nuestras clases privadas o grupales con opciones presenciales y online.

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  1. Pingback: Yoga y Sistema Respiratorio II – Yoga Conectivo by Meme Martín

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